El verano y el invierno son las estaciones más difíciles para quienes aman el cuero.

En verano hace demasiado calor para usarla a diario, mientras que en invierno no abriga lo suficiente.

Es una característica propia del cuero, pero llevar una chaqueta de cuero como prenda exterior principal en pleno invierno, con el frío azotando, exige mucha resistencia.

Sin embargo, el aire sofisticado y contundente del cuero es insustituible. ¿No habrá alguna forma de llevarlo en invierno? Para los adictos al cuero, proponemos una técnica que puede ser la solución definitiva: llevarlo como capa interior.

La idea es sencilla: basta con ponerse una chaqueta de cuero debajo de la prenda exterior principal y llevarla como si fuera una camisa.

Por ejemplo, si te pones una prenda de cuero debajo de una chaqueta acolchada larga, estarás perfectamente protegido del frío. Y, aun así, conseguirás un look elegante: un conjunto que ofrece dos ventajas en una sola prenda.

Una vez que sepas cómo llevar una prenda debajo de otra, solo queda ponerlo en práctica. Sin duda, podrás disfrutar del cuero a fondo incluso en pleno invierno.